miércoles, mayo 24, 2006

Adiós a un compañero de vida

Quiero despedirme de un gran amigo, de quien me acompañó durante muchos años. Siempre estuviste presente en los momentos difíciles de mi vida. Me ayudaste a atontarme y no enfrentar la realidad. Me protegiste cuando tenía que enfrentar público y sentía verguenza. Me hiciste sentir acompañada en momentos de soledad y , por último, fuiste un buen compañero de carrete. Hace días que ya no te veo, que ya no te siento, que ya no te huelo. Te echo de menos, pero cada vez menos. Ya quiero sanarme de esta adicción que tenía contigo. Terminé sin poder vivir sin tí. Para todo te necesitaba y me convertiste en tu esclava. Yo creí que tu me servías y que yo podía controlarte, pero, me equivoqué. Fuiste tú quien me terminó controlando y no dejándome vivir en libertad. Hoy quiero despedirme formalmente de tí, decirte adiós para siempre y decirte que ya no te necesito, que ya aprendí a vivir sin tí y que me la puedo lo mas bien. Además que encontré una calidad de vida bastante más sana sin tu presencia. Ahora disfruto del deporte, del aire libre, de salir a trotar con mi perrito, de los olores de la comida.
Antes que tu me liquidaras, decidí sacarte de mi vida y poder tener más años para disfrutar de mi entorno.
Adiós querido amigo y espero que sea hasta nunca. Adiós my dear Barclay.

1 comentario:

Raúl Herrera L. dijo...

Animo amiga
Aprender a vivir sin apegos nos cuesta, y sin embargo cuando pasa lo agradecemos
Un abrazo