martes, marzo 21, 2006

Abriendo Nuevos Escenarios

Cerrar etapas y abrir otras nuevas es un gran desafío y un gran desgaste emocional.Despedirse de los viejos escenarios y emprender el desafío de caminar por otros es estimulante y aterrador a la vez. Dejo mi casa después de 18 años de haberla habitado con mis 4 hijos y mi ex marido. Difícil trance, que conlleva un dolor inmenso y un sinnúmero de recuerdos. La casa que habito hoy me genera inseguridad, por sus espacios tan abiertos, por el jardín tan oscuro de noche, porque me hicieron sentir que era una fresca que usurpaba espacios que no me correspondían y por ser tan grande que se siente vacía al haber sucumbido el proyecto familiar. Necesito abrir otros espacios en donde habitar de una manera distinta, desde donde le pueda poner paz y luz a mi vida. Un espacio que no sienta amenazante, ni en lo físico ni en lo psicológico. Me cambio a un Depto que su mayor característica es la luz que entra por sus ventanales. Un espacio que lo pintaremos con la paleta artística de mi hija mayor. Iniciaremos un proyecto nuevo, en donde reine la armonía la paz y el humor. Estoy cerrando una puerta, una etapa muy bonita pero también de mucho dolor, en donde conocí el cielo y el infierno en estas cuatro paredes. Ahora, los umbrales no serán tan grandes, probablemente no tocarán los extremos, pero si viviré en paz. Ni tan alto para tocar el cielo, ni tan fuerte la caída como para azotarme en el suelo. Inventaré un espacio propio, crecedor, cálido, simple y de puertas abiertas a toda mi familia y amigos. Estoy contenta y me siento tan grande de poder tener los cojones de generar los espacios que necesito para vivir en paz. ¿Cómo será despertar el primer día en mi nueva casa? ¿Qué sentiré al vivir en un lugar mío propio? ...........Dios me ayude en esta nueva etapa y nos llene de bendiciones en este nuevo hogar. Faltarán los lujos, pero sobrará el cariño y la acogida de quienes nos aman en libertad!!!!

3 comentarios:

Iris dijo...

hola Cristi, irrumpo en tu lugar tan íntimo, para desearte muchísimo bienestar y contarte un poquito lo que a mi me ocurrió.

También deseé cambiarme de lugar, pero mi niño estaba muy pequeñito y sentí que la separación, ya era demasiado cambio para él. Tenía sus amiguitos en el barrio, en fin, me quedé, con los fantamas a flor de piel. Con el tiempo los exorcicé y hoy es nuestro hogar, sólo de ambos, de mi niño y mio.

Y tal vez, nos falten los lujos materiales, pero nos sobran los lujos del alma, el cariño incondicional, la alegría diaria y la libertad que tu mencionas.

Animo Cristi y mucha alegría, van a estar muy bien.

Un abrazo,
Iris.

Olie dijo...

Cristi:
Estoy segura que te irá bien.
En mi caso, soy una separada que abandonó con sus dos hijos la residencia familiar. Pablo tenía 11 meses y mi hija, 11 años.
Eso fue hace 7 años con 8 meses.
Nos instalamos en la casa de mi mamá, pero desde hace tres años que vivimos solos, en un departamento amplio y luminoso. Cuando llegamos, tuve que partir como recién casada, pues del hogar matrimonial saqué muy pocos enseres, atendido que no iba a tener dónde guardarlos. Así que debí partir comprando comedor y una cama para mí.
Hoy ya lo tengo armado y me encanta. Es acogedor y cómodo. Me guié por el Feng Shui para algunos detalles, así que las buenas energías circulan libres y dejan su cuota benéfica.
Te aconsejo que decores con plantas, que siempre tengas flores frescas en tus floreros, que haya velitas aromáticas (canela, sobre todo). Piedras de cuarzo. El amor filial hará el resto.
Éxito y buenos deseos:

Olie

Mauricio Rebolledo dijo...

El lujo que vale la pena es dejar libre el corazon.
Mucha suerte en esta vuelta