martes, diciembre 27, 2005

Balance Anual

Cuando cerramos el año laboral, viene el momento de las evaluaciones. Lo que hice y dejé de hacer. Cuanto empeño le puse y como veo yo y ven los demás el trabajo realizado. En este escenario, recorrer el año se hace difícil. Tanto camino recorrido me hace pensar que para el próximo debiera llevar una bitácora que me permita traer a diciembre todos los eventos significativos y poder evaluarlos. Muchas de las cosas que sucedieron quedaron en el cajón del olvido y me cuesta rememorar eventos para poder evaluarlos. Tengo la sensación general que fué un año muy duro en el aspecto emocional. Sin embargo, mi labor profesional la cumplí a pesar del cansancio y la desmotivación sentida en algunos momentos. Es difícil desligar lo profesional del contexto privado y personal. Todo está interrelacionado y no es fácil objetivar a estas alturas del año. Mi caminar es uno solo, es todo mi ser en todo momento, aquí y ahora. Tengo un "deber ser " del porte de una catedral y este me llevó a no abandonar el trabajo, a pesar de mi quiebre sentimental. Tal vez es lo que me salvó para seguir luchando, levantar la cabeza, ponerme de pié y seguir dándole a la vida. El trabajo con niños es muy estimulante y ellos, te obligan a estar bien. Trasmiten una energía maravillosa que hace buscar el lado lindo de la vida y las ganas de superarte para no fallarles. Fué un año de mucho aprendizaje, de crecimiento y de poder tocar fielmente las fuerzas con las que cuento para vivir. Gracias a la vida que me da tanto para poder ser cada día mejor......

4 comentarios:

Mauricio Rebolledo dijo...

Lei tu comentario en Gestion Holistica y me motivó a darme una vuelta por acá...y que encuentro?...un Blog honesto, directo, escrito desde las visceras como tiene que ser.
Felicitaciones y te seguire leyendo.

Iris dijo...

Hola Cristi, lo importante siempre surge, si no ahora, en algún balance posterior, eso en relación a "los olvidos".

Que reciente está tu quiebre, también creo que lo que te salva es no parar, continuar viviendo el día a día y si tienes cerca niños, es un regalo,la única opción es estar bien.

Un abrazo inmenso y felicitaciones por terminar el año de esta forma, tan entera, a pesar de los pesares.

Olie dijo...

María Cristina:

Vine hasta ti por tu visita, pero más que nada porque en mi bitácora anotaste que eres, como yo, una mujer separada.

Por eso me atrevo a decirte que nunca, pero nunca, pierdas la fe. Vas a poder salir adelante y en un par de años el suceso será evaluado como tu mejor experiencia de vida para crecer. Y te vas a maravillar de todo lo que avanzaste.

En mi caso, la ruptura se produjo cuando mi hijo menor tenía once meses de edad. Han pasado 7 años, pero sólo en el año 2005 pude pararme totalmente y con alegría, sin velos de tristeza. Tal como lo expresé en el post que leíste.

En consecuencia, te deseo mucha garra, mucha fuerza y equilibrio. Los frutos de tu actitud llegarán solos.

Un abrazo:

Olie

Andrea Brandes dijo...

Cristi
Fue un año duro pero que supiste llevar con fuerza, con flaquezas, con tristezas, con alegría pero siempre con respeto por todos los que tienes cerca. Creo que nunca dejaste de cuidar a nadie, a pesar de la separación, y nos muestras que aún en situaciones dolorosas pueden convivir el repeto y la delicadeza.
Un abrazo