martes, noviembre 08, 2005

Redes Femeninas

Las mujeres solemos hacer redes de ayuda. Van desde llamar a una amiga para que se haga cargo de los niños, pasando por la compra del supermercado, que nos preste un vestido para la fiesta o que nos escuche nuestro dolor cuando estamos desesperadas. Siempre existe aquella amiga dispuesta a salvar la situación.
Nos apoyamos, nos escuchamos, lloramos juntas, nos consolamos y nos sentimos parte de esta gran tribu que son las redes femeninas de apoyo. Las conversaciones de alma se pueden dar dentro de un supermercado, en la cocina o en el baño y no solo ayudamos, sino que también, a través de la ayuda, nos engrandecemos como personas ya que aprendemos de la experiencia por la cual está pasando nuestra amiga.
Los hombres no entienden este proceso de redes que vivimos las féminas, ellos no necesitan andarse desnudando con los amigos. Son amigos porque comparten una cancha de football o una pega común, pero no los unen los dolores o las identificaciones de alma que experimentamos las mujeres.
En mi proceso de separación, en donde sentí mucho dolor, mis amigas fueron de una ayuda fundamental. Saber que uno puede llamar a cualquier hora y que acudirá a escucharte es algo que te permite pararte en la vida con unas espaldas mucho más anchas que las que tiene tu cuerpo adolorido. Sabes que no estás sola, sabes que puedes recibir un buen consejo o una mirada más fresca y limpia de la situación que estás atravesando.
Hagamos redes de apoyo y traspasemos el legado que nos dejaron nuestras madres y abuelas. Las mujeres construimos redes horizontales, apoyadas en las transversales que cada cual lleva con tanta dignidad y orgullo. Enseñemos a nuestras hijas a construir su entorno apoyadas en sus redes transversales. Traspasemos nuestro legado para que este de sus frutos en las futuras generaciones.

martes, octubre 11, 2005

VIAJE A CUBA


Esta isla caribeña es sorprendente, existen 2 Cubas; la que vivimos los turistas y la que se viven los cubanos. Los hoteles 5 estrellas permiten estar en cuba con una mirada capitalista, en que el placer, la buena comida, los tragos y la fiesta permanente hacen olvidar la falta de libertad. El mercado negro parece oficial y las ganas de los cubanos por conseguir una carta de invitación los hace, muchas veces, pasar los límites de la prudencia en el contacto personal. Es una Cuba socialista que profita de los capitalistas que han instalado sus resorts en Varadero. Todos quieren trabajar en el turismo para tener contacto con el mundo exterior y poder ganar unos pesos más que les permiten llegar a fin de mes. La canasta familiar solo les alcanza para unos pocos días, el resto se consigue ideando un negocio propio y fuera de la ley.
Los cubanos se sienten orgullosos por la salud y la educación que han recibido y este sistema igualitario los ha hecho un pais tremendamente solidario en sus relaciones humanas. Existe la cooperación por sobre la competencia. El sistema capitalista nos convierte en seres altamente competitivos e individualistas. Los sistemas tienen aspectos buenos y malos, no son absolutos en términos de salud mental de la población.
Me gustó Cuba, me gustó su gente, pero, por sobre todo, me gustó la sensación de libertad que se experimenta bajo una palmera con un mojito en la mano y el reloj en la maleta.

lunes, septiembre 12, 2005

Soltar la vida

Al soltar la vida y dejar de controlar cada paso, esta me sorprende con su magia. Al doblar cada esquina del día me encuentro con unas sincronías que hacen maravilloso cada instante. La vida es estar conectada y tener conciencia de cada momento. Dejar las nostalgias del pasado y las espectativas del futuro. Mi vida se construye aquí y ahora. En este preciso instante, lo demás es ilusión.

domingo, septiembre 11, 2005

Empezando un camino

Lo importante no es llegar, sino saber que estoy en el camino. Hay un testigo interior que me da las claves de si estoy en el camino o he perdido el rumbo. La única manera que tengo de escucharlo es cuando paro el ruido de mi cabeza y me susurra al oido desde el corazón.
Inicio este blog con la ayuda de mi amigo Raúl Herrera